En los últimos años, el baile ha hecho un boom en el mundo del deporte. Ya no es una práctica exclusiva de salones de ballet, ni requiere tanta especialización y estudio, si no que aprender cualquier tipo de danza, está al alcance de todos nosotros con sólo ir a un gimnasio. Esto abre varios interrogantes: ¿Es la danza una moda? ¿O será que tal vez aporte más beneficios que otro deporte? ¿Conlleva menos esfuerzo? Según la licenciada en Educación Física Maria José Calvente, en Argentina el baile fue ganando terreno en el mundo del deporte después de la gran exposición mediática del segmento “Bailando por un sueño”, del programa de Marcelo Tinelli. “Como todo, la gente va haciendo lo que más ve o escucha. Cuando mediante este show, muchas artistas decían que bajaban de peso, entonces las mujeres piensan que en el baile puede estar el secreto para ser delgadas”, comenta Calvente. Agrega que desde hace ya un tiempo sobre todo con el tema de la salsa, mucha gente se va sumando a bailar, porque también se puede ir en parejas y eso hace que la actividad tenga otro aspecto social. “Vos charlas con alguien mientras bailas, en general cuando entrenás un deporte no lo haces, por más que sea de equipo, no es el mismo contacto”, expresa. Muchos profesionales del deporte clasifican a la danza como una nueva opción para el sedentarismo creciente, en todas las sociedades de los últimos años. La licenciada Calvente aclaró que si bien la danza no es un deporte, es una actividad física como cualquier otra, que permite estar en movimiento y si se trata de una persona sedentaria formula: “Debe ser algo que te divierta y te guste, aunque depende mucho de la persona que lo va hacer, es lo mismo la danza que cualquier otra acción, si es para hacer una actividad o para recrearse”. Si bien la danza es una actividad física que conlleva entrenamiento, la profesora de Danza profesional Wanda Moretti, pone énfasis en el beneficio que el baile transmite no sólo al cuerpo, sino también a la mente. “El deporte y todo aquello que conlleve una actividad física periódica, resultan un hábito que enriquece y hace más saludable nuestra vida. En el caso de la danza se añade un plus, que puede ser que sea comparable con la satisfacción de ganar en el terreno de juego de un deportista”, expone; y añade que adjunto a esa práctica física y de entrenamiento, existe el elemento esencial que define esta disciplina; EL ARTE. La belleza que se busca con las formas y los movimientos del cuerpo, el sentimiento que se transmite con la simple yema de un dedo. Según Moretti, en deporte y en danza no existen muchas diferencias: “Ambos dirigen nuestros movimientos y entrenan nuestro cuerpo. Desde pequeños se nos enseña, a ser jugadores o bailarines, a respetar valores y reglas, que regirán de forma continúa en nuestra futura carrera, de bailarines profesionales o futbolistas en su caso”. “Al practicar cualquier tipo de baile, a la vez que nos divertimos quemamos calorías”, dice la instructora y profesora de educación física a cargo de la sección de baile del gimnasio Amazonas, Patricia Lago. Y esta quizá sea la razón por la cual cada vez más personas eligen el baile como la actividad física predilecta; ya que como en el baile, también entra en cuestión el hacer algo divertido, en los gimnasios promocionan esta actividad para “ perder peso, sin enterarte”. La instructora explica que existen diferentes modalidades de baile donde se puede perder peso, tales como danza del vientre, hip-hop, cha cha cha, merengue, batuka (método de Gimnasia Aeróbica con música original), tango, etc. “Cuanto más intensidad y más tiempo le dediques más lo va a notar tu cuerpo, no sólo en la progresiva pérdida de peso sino también de líquidos, toxinas; ya que, reduce la celulitis, mejora el sistema respiratorio, mejora la flexibilidad muscular, el sistema cardiovascular y ayuda a prevenir enfermedades, entre otros, acompañado de una sensación de bienestar, ya que se reduce el stress y la ansiedad” agrega Lago. En los gimnasios, esta actividad se lleva a cabo casi exclusivamente por mujeres de edades que oscilan entre los 7 y 45 años, y los horarios son muy variados, ya que frente al boom del baile, los gimnasios tienen clases de baile desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche. Los bailes más solicitados son las danzas árabes, el hip- hop, la salsa y recientemente el “baile del caño”, aunque éste último es el más difícil de hallar entre los gimnasios, ya que se trata de una moda reciente y requiere una infraestructura especial. Aunque este, se trata más de un tipo de acrobacia/gimnasia, que de un estilo de danza. Patricia Lago concluye diciendo: “En una sociedad tan rápida como la que vivimos, tenemos que encontrar un par de horas a la semana para dedicarlas a nosotros, a mimar nuestro cuerpo y nuestra mente, aprender nuevas formar de diversión adaptadas a cualquier edad, horario y economía, dónde a la vez que ampliamos nuestro círculo de amigos, reducimos nuestro stress y ganamos en salud”. Coincidiendo plenamente con lo que formula Moretti: “Cuando bailas el alma se va de paseo, y cuando volvés, está rejuvenecida”.
viernes, 4 de diciembre de 2009
Danza: el arte de hacer deporte
En los últimos años, el baile ha hecho un boom en el mundo del deporte. Ya no es una práctica exclusiva de salones de ballet, ni requiere tanta especialización y estudio, si no que aprender cualquier tipo de danza, está al alcance de todos nosotros con sólo ir a un gimnasio. Esto abre varios interrogantes: ¿Es la danza una moda? ¿O será que tal vez aporte más beneficios que otro deporte? ¿Conlleva menos esfuerzo? Según la licenciada en Educación Física Maria José Calvente, en Argentina el baile fue ganando terreno en el mundo del deporte después de la gran exposición mediática del segmento “Bailando por un sueño”, del programa de Marcelo Tinelli. “Como todo, la gente va haciendo lo que más ve o escucha. Cuando mediante este show, muchas artistas decían que bajaban de peso, entonces las mujeres piensan que en el baile puede estar el secreto para ser delgadas”, comenta Calvente. Agrega que desde hace ya un tiempo sobre todo con el tema de la salsa, mucha gente se va sumando a bailar, porque también se puede ir en parejas y eso hace que la actividad tenga otro aspecto social. “Vos charlas con alguien mientras bailas, en general cuando entrenás un deporte no lo haces, por más que sea de equipo, no es el mismo contacto”, expresa. Muchos profesionales del deporte clasifican a la danza como una nueva opción para el sedentarismo creciente, en todas las sociedades de los últimos años. La licenciada Calvente aclaró que si bien la danza no es un deporte, es una actividad física como cualquier otra, que permite estar en movimiento y si se trata de una persona sedentaria formula: “Debe ser algo que te divierta y te guste, aunque depende mucho de la persona que lo va hacer, es lo mismo la danza que cualquier otra acción, si es para hacer una actividad o para recrearse”. Si bien la danza es una actividad física que conlleva entrenamiento, la profesora de Danza profesional Wanda Moretti, pone énfasis en el beneficio que el baile transmite no sólo al cuerpo, sino también a la mente. “El deporte y todo aquello que conlleve una actividad física periódica, resultan un hábito que enriquece y hace más saludable nuestra vida. En el caso de la danza se añade un plus, que puede ser que sea comparable con la satisfacción de ganar en el terreno de juego de un deportista”, expone; y añade que adjunto a esa práctica física y de entrenamiento, existe el elemento esencial que define esta disciplina; EL ARTE. La belleza que se busca con las formas y los movimientos del cuerpo, el sentimiento que se transmite con la simple yema de un dedo. Según Moretti, en deporte y en danza no existen muchas diferencias: “Ambos dirigen nuestros movimientos y entrenan nuestro cuerpo. Desde pequeños se nos enseña, a ser jugadores o bailarines, a respetar valores y reglas, que regirán de forma continúa en nuestra futura carrera, de bailarines profesionales o futbolistas en su caso”. “Al practicar cualquier tipo de baile, a la vez que nos divertimos quemamos calorías”, dice la instructora y profesora de educación física a cargo de la sección de baile del gimnasio Amazonas, Patricia Lago. Y esta quizá sea la razón por la cual cada vez más personas eligen el baile como la actividad física predilecta; ya que como en el baile, también entra en cuestión el hacer algo divertido, en los gimnasios promocionan esta actividad para “ perder peso, sin enterarte”. La instructora explica que existen diferentes modalidades de baile donde se puede perder peso, tales como danza del vientre, hip-hop, cha cha cha, merengue, batuka (método de Gimnasia Aeróbica con música original), tango, etc. “Cuanto más intensidad y más tiempo le dediques más lo va a notar tu cuerpo, no sólo en la progresiva pérdida de peso sino también de líquidos, toxinas; ya que, reduce la celulitis, mejora el sistema respiratorio, mejora la flexibilidad muscular, el sistema cardiovascular y ayuda a prevenir enfermedades, entre otros, acompañado de una sensación de bienestar, ya que se reduce el stress y la ansiedad” agrega Lago. En los gimnasios, esta actividad se lleva a cabo casi exclusivamente por mujeres de edades que oscilan entre los 7 y 45 años, y los horarios son muy variados, ya que frente al boom del baile, los gimnasios tienen clases de baile desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche. Los bailes más solicitados son las danzas árabes, el hip- hop, la salsa y recientemente el “baile del caño”, aunque éste último es el más difícil de hallar entre los gimnasios, ya que se trata de una moda reciente y requiere una infraestructura especial. Aunque este, se trata más de un tipo de acrobacia/gimnasia, que de un estilo de danza. Patricia Lago concluye diciendo: “En una sociedad tan rápida como la que vivimos, tenemos que encontrar un par de horas a la semana para dedicarlas a nosotros, a mimar nuestro cuerpo y nuestra mente, aprender nuevas formar de diversión adaptadas a cualquier edad, horario y economía, dónde a la vez que ampliamos nuestro círculo de amigos, reducimos nuestro stress y ganamos en salud”. Coincidiendo plenamente con lo que formula Moretti: “Cuando bailas el alma se va de paseo, y cuando volvés, está rejuvenecida”.
Lo que ellas quieren
Por Debernardi, Agustina y Fiocca, Marina
La danza, es decir, la coordinación estética de movimientos corporales acompañados por la música, pude ser llevada a cabo a través de diferentes estilos. Esta forma de entrenamiento físico, ayuda a que la ejercitación de nuestro cuerpo no resulte aburrida para quienes la realizan, ya que, el baile logra un entrenamiento completo y la diversión propia de mover el cuerpo al ritmo de la música.
Los estilos de danza que hoy en día atraen más a las mujeres, no solo por ser los más sensuales, sino también por traer a su cuerpo los beneficios más claros para estar “en forma” son: danza árabe (danza del vientre), el hip- hop y la salsa.
Danza árabe
Es un baile muy antiguo que nace en el norte de África y alcanza gran auge en Egipto. Combina grandes desplazamientos, vueltas y movimientos corporales suaves, aunque se caracteriza por un gran movimiento de cadera y vientre.
“Te permite sentirte bien con tu cuerpo, tu alma y tu mente. Fortaleces piernas, tobillos, rodillas y te ayuda en tu flexibilidad. Sin duda, desarrollando al mismo tiempo tu autoestima, ya que está cargada de una gran sensualidad y te hace sentir más femenina”, explica Victoria Sauán, estudiante de danza árabe hace 8 años, en
Se pueden quemar hasta 300 kilocalorías, en clases de una hora, según la intensidad de la misma. ¿Cómo vestirse?: Ropa cómoda y ajustada. Un pantalón, un top y un pañuelo en la cintura.
Curiosidad: muchos médicos la recomiendan como preparación al parto o recuperación posparto, ya que los movimientos de la danza aportan más tono muscular y fortalecen la zona pélvica.
Hip Hop
“Es un estilo de vida, se requiere mucha actitud y sobre todo liberarte cuando bailas”, comenta Diamela Taglioni, estudiante de esta danza hace 5 años, en el instituto profesional de danza Wanda Moretti.
El hip hop es un movimiento artístico que surgió en Estados Unidos a finales de los años sesenta, en las comunidades afroamericanas y latinoamericanas de barrios populares neoyorquinos como Bronx, Queens y Brooklyn.
Los movimientos son muy coreografiados e intensos y se emplean sobre todo los brazos y el tronco. Para tu salud aporta un excelente estado físico y de resistencia.
Se calcula que se pueden quemar hasta 400 kilocalorías por hora, dependiendo de la intensidad de la clase. ¿Cómo vestirse? Diamela recomienda ropa ancha y cómoda, que facilite y potencie el efecto estético de los movimientos. Gorras, cinturones, pantalones anchos y remeras grandes.
Curiosidad: Una gran cantidad de hombres practican esta danza. En muchos países hay más hombres que mujeres que la realizan. Esto se debe a que varios estilos dentro del hip hop, requieren de mucha fuerza muscular.
Salsa
Mezcla influencias de baile africanas y europeas mediante la fusión de las siguientes bailes: guaguancó, rumba, boogaloo, pachanga, guaracha, plena y bomba.[]
“Combina arte y seducción, para bailarla hay que sentirla en las venas”, describe Victoria Cabrera, bailarina en shows, espectáculos públicos y privados, y especialista en ritmos latinos.
Requieren de un gran entrenamiento aeróbico y movimientos muy sensuales de caderas y piernas, las cuales se tonifican y moldean.
Se pueden quemar, alrededor de 400 kilocalorías dependiendo de la intensidad y la velocidad de la música. ¿Cómo vestirse? El cuerpo pide poca ropa y bien ajustada. Una pollera corta, zapatos altos y un top o una camiseta anudada.
Curiosidad: Suele aprenderse en pareja, ya que en el baile latino existe un juego de roles entre hombre y mujer, cada uno hace un tipo de pasos.
¿La crisis ya llegó?
La crisis económica parece afectar de forma gradual también al sector de la estética y el cuidado del cuerpo, ya que, los precios de los spa y salones de belleza no pueden incluirse dentro del presupuesto de cada mujer. Pero existe una salida muy económica para combatir esta situación: practicar DANZA EN LOS GIMNASIOS.
El cuidado del cuerpo es muy importante para la mujer y en los últimos tiempos se volvió una obsesión también de los hombres. Así, tanto hombres como mujeres, eligen los diferentes ritmos o bailes para quemar calorías de una manera divertida y económica, convirtiéndose en uno de los servicios más consumidos, hasta incluso dentro de los gimnasios.
En la opinión de Patricia Lago, “Pagás la cuota del gimnasio y tenés acceso a todas las actividades que tenemos, antes no era así, había dos cuotas diferentes para cada actividad. Hicimos esto como una manera de combatir la crisis”. Agrega que si bien un spa o un centro de estética no te brindan lo mismo que una clase de baile, son diferentes salidas para estar en forma mental y corporalmente.
“Las personas buscan actividades que sean de su gusto y les permitan cuidar su salud, sin tener que gastar miles de pesos e
n centros de estética. Es un punto importante por el cual la gente recurre a la danza”, explica Wanda Moretti. El baile resulta ser para muchas personas, la combinación perfecta para sentirse bien con uno mismo, sin gastar nuestros ahorros en tratamientos corporales de precios altísimos, considera Moretti.





